Nos encontramos en un mundo en el que las redes de comunicación social y las nuevas tecnologías son elementos fundamentales en el desarrollo de toda nuestra vida y la piedra angular de nuestras relaciones sociales. La sociedad en la que vivimos se conoce como “sociedad de la información”. El sistema probatorio, sus formas de argumentar para luego probar deben seguir el avance de la tecnología. Los servicios de mensajería instantánea como WhatsApp , los correos electrónicos, las bases de datos, el historial de navegación de internet o los registros de transacciones en cajeros automáticos son sólo algunos de los muchos ejemplos en los que, día a día, de manera automática y cotidiana una persona va produciendo pruebas e información [1] . La prueba como noción jurídica designa la coherencia entre lo que ocurrió en el mundo exterior del procedimiento y lo que le es llevado al juzgamiento de tercero. El concepto de prueba puede variar dependiendo del área del Derecho al que sea a...
Comentarios
Publicar un comentario